Serbia
está en la final de la Copa Davis por BNP Paribas después de derrotar por 3-2 a
Canadá en una emocionantísima semifinal cuyo desenlace tuvo que esperar al
quinto partido entre Janko Tipsarevic y Vasek Pospisil.
Serbia
llegó al tercer día de la eliminatoria por detrás en el marcador 1-2 después de
las victorias de Milos Raonic sobre Janko Tipsarevic del primer día y de
Pospisil y Daniel Nestor sobre Ilija Bozoljac y Nenad Zimonjic en el doble del
sábado. El único punto había llegado de la mano de su número uno, el también
número uno mundial, Novak Djokovic, en su partido frente a Pospisil.
Con este
panorama Djokovic saltó a la pista con una determinación máxima frente a un
Milos Raonic que, a pesar del gran juego del serbio, consiguió forzar el tie
break en el primer set. Pero eso fue todo de parte del canadiense, que logró un
solo punto en esa muerte súbita y que, desde ese momento, ya no levantó cabeza
para acabar sucumbiendo 76(1) 62 62.
Todo
quedaba por decidir en el quinto y último partido entre Tipsarevic y Pospisil
que saltaron a la pista con la expresión de quien es consciente de la
responsabilidad que recae sobre sus hombros, cara seria, dientes apretados y
máxima concentración. El partido discurrió inicialmente por unos derroteros muy
similares a los del partido anterior y, a pesar del juego más sólido de
Tipsarevic, éste no logró despegarse en el marcador y todo tuvo que decidirse
en un tie break en el que el joven Pospisil no tuvo opción y pudo anotarse sólo
tres puntos. El segundo set fue un paseo para el serbio que se lo anotó 62 y
todo parecía indicar que el tercero sería igual de plácido.
Pero el
tercer set fue el más intenso del partido y tuvo a todo el estadio en vilo con
el joven Pospisil resistiéndose con uñas y dientes a claudicar y dar por
finalizado el brillante año de Canadá en la Copa Davis. Llegó el tie break de
nuevo, y de nuevo Tipsarevic lo dominó con claridad. Pero Pospisil sacó su
mejor tenis justo cuando tenía que afrontar cuatro puntos de partido y salvó
uno tras otro haciendo pensar que la remontada podía ser posible.
Pero
Tipsarevic, espoleado por el ansioso público local, logró hacer bueno el quinto
match point y le dio a Serbia una plaza en la Final Copa Davis en la que los
pupilos de Bogdan Obradovic serán los anfitriones.
Tipsarevic saluda el banco canadiense y reconoce el esfuerzo de las jovenes promesas.
“Esta es
una de las victorias más dulces de mi carrera y quiero agradecer a mis
compañeros el apoyo,” declaró un emocionado Tipsarevic al finalizar el
encuentro. “¡Nos vemos en la Final muy pronto!”
La sede
está todavía por decidir pero por megafonía, al final del partido, el “speaker”
citó a los aficionados serbios con un “Nos vemos aquí en un par de meses” por
lo que, muy probablemente, la sede de la final sea el Belgrado Arena, el mismo
escenario en el que Serbia se coronó por primera vez campeona de la mayor
competición por equipos del mundo en 2010.
“Ganar el
trofeo en 2010 nos inspiró a todos para alcanzar la excelencia en el ATP Tour y
es por eso que (la Copa Davis) ocupa un lugar muy especial en mi corazón,”
declaró un emocionado Djokovic hoy tras su triunfo frente a Raonic. “He ganado
unos cuantos Grand Slam pero no hay nada comparable a compartir la alegría de
la victoria con tus compañeros, que están ahí para animarte en cada punto.” La
Final supondrá el tercer enfrentamiento entre Serbia y República Checa en
los últimos cuatro años. Serbia venció en la semifinal de 2010 3-2 y los checos
se tomaron su venganza en los cuartos de 2012 con una victoria en casa por 4-1.

No hubo sorpresa en
la capital checa. La clara victoria en la semifinal de la Copa Davis por BNP
Paribas de un equipo campeón que alineó a sus dos principales jugadores por
primera vez en el año ante una Argentina debilitada esta temporada por la
ausencia de Juan Martín del Potro fue un fiel reflejo de los pronósticos.
Los
triunfos el viernes de Radek Stepanek sobre Juan Mónaco y Tomas Berdych ante
Leonardo Mayer, respectivamente, dejaron todo listo para que los checos
pudieran sentenciar la serie el sábado en los dobles, tal como sucedió.
En el
último día las victorias de Horacio Zeballos sobre Lukas Rosol 46 76(4) 64 y de
Leonardo Mayer ante Jiri Visely 64 64 dejaron un marcador final de 3-2 que
maquilló la evidente superioridad checa de los dos primeros días.
Los
checos jugarán su segunda final consecutiva mientras que Argentina esperará el
sorteo del miércoles para ver cuál será su rival en el Grupo Mundial del
próximo año.
Impecable inicio checo
Para dar
la pelea en la rápida cancha del O2 Arena los visitantes necesitaban un buen
arranque pero su número uno, Juan Mónaco, no pudo aprovechar sus oportunidades
en el primer set ante un Radek Stepanek que a sus 34 años sigue disfrutando al
máximo siendo el centro de atención.
Inspirado
por el público y por su reciente conquista del título de dobles en el
Abierto de Estados Unidos, Stepanek ganó el set inicial en el tie-break y
luego creció en confianza subiendo con más efectividad a la malla y superando
abiertamente a un Mónaco que fue perdiendo el empuje que mostró en los primeros
intercambios. 76(3) 63 62 fue el resultado final. El segundo punto fue más
disputado.
Ocupando
el puesto 93 en el ranking Leonardo Mayer venía de sacarle un set a Andy Murray
en el US Open y ante otro Top 5 como Tomas Berdych tampoco desentonó,
dando la batalla para emparejar el partido a un parcial por lado. Sin embargo,
un Berdych ya curtido, que hace rato dejó de ser el jugador que solía ceder
ante la presión, exprimió al máximo la ventaja de jugar en casa y
sabiendo castigar en los momentos apropiados terminó llevándose el partido 64
46 63 64.
Los dobles de siempre
Ya con
los dos puntos iniciales en el bolsillo y, tal como se esperaba, el capitán
checo, Jaroslav Nabratil, cambió su nominación inicial en el dobles para juntar
a Stepanek y Berdych, su pareja más fuerte. En Argentina, mientras tanto,
también se extrañó en el dobles la presencia del experimentado y siempre
batallador David Nalbandian, quien se perdió el viaje por estar recuperándose
de una doble operación.
Poco pudieron
hacer Carlos Berlocq y Horacio Zeballos ante unos rivales que ya son parte de
la más ilustre historia de la Copa Davis y que aumentaron a 13-1 su marca
jugando juntos. Sin ceder una sola vez el servicio, los checos se impusieron
fácilmente 63 64 62 para desatar la alegría en el O2 y seguir adelante con el
sueño de repetir el triunfo del año pasado. “Unión grupal” Luego de este
fin de semana Argentina queda con marca de 1-5 ante los checos que, por segundo
año consecutivo, impiden el acceso de los sudamericanos a la final de un trofeo
que le sigue siendo esquivo.
Argentina y su gente acompañando en una difícil serie ante los checos.
Sin
embargo, a pesar de la ausencia de Del Potro que decidió concentrarse este año
en su carrera individual, el equipo de Martín Jaite demostró cohesión y
profundidad para conseguir previamente sendos triunfos sobre Alemania y
Francia.
“Ojala
que esta unión grupal que consiguió el equipo se consolide y se siga mejorando
para el año que viene”, dijo Zeballos tras su triunfo de consuelo del domingo.
“Eso, más
la incorporación de los mejores jugadores - y Del Potro es por supuesto uno de
ellos - sería muy importante. Creo que si mejoramos esos dos aspectos Argentina
puede ser fuerte”.
Final 2013
En la
final los actuales campeones se enfrentarán a un equipo serbio que conocen muy
bien. La serie particular está a favor de los checos 6-5 con el triunfo que
marca la diferencia precisamente conseguido en el 02 de Praga en 2012.
En esa
ocasión el número uno del mundo, Novak Djokovic, no estuvo presente de manera
que jugando esta vez como locales los serbios confiaran en lograr la revancha.



No hay comentarios:
Publicar un comentario