sábado, 7 de septiembre de 2013

Us Open resumen Día 13


Novak Djokovic selló su pasaporte para la final del US Open tras ganar en cinco mangas a Stanislas Wawrinka. El serbio, que tiene garantizado salir como número uno del mundo el próximo lunes, buscará su segundo entorchado en Nueva York ante Rafa Nadal.

Novak Djokovic acumula 97 semanas como número uno del mundo, siendo el noveno tenista en un registro histórico que lidera Roger Federer (302) seguido de Pete Sampras (286), Ivan Lendl (270), Jimmy Connors (268), John McEnroe (170), Bjorn Börg (109), Rafa Nadal (2012) y Andre Agassi (101) hasta llegar al serbio. Nole ha cumplido la primera meta en Nueva York, que era garantizarse el trono de la ATP una vez disputado el último Grand Slam de la temporada, al sellar su billete para la final después de vencer a Stanislas Wawrinka por un marcador de 2-6, 7-6(4), 3-6, 6-3 y 6-4 tras cuatro horas y diez minutos de juego en el choque que abrió la jornada en el estadio Arthur Ashe.

El sol calentó el camento de Flushing Meadows antes de que los artistas saltaran al tapete dispuestos a firmar su mejor actuación. Sorprendió el buen hacer de Wawrinka, que a pesar de jugar sus primeras semifinales de un grande no dio muestra alguno de nervios propios de la ocasión. Contundente con su derecha y magestuoso con su revés, fijó a Djokovic en el fondo de pista, haciéndole correr de lado a lado y aprovechó sus errores como regalos anticipados de Navidad. El serbio se vio tan bloqueado que cedió hasta en tres ocasiones su servicio -en dos de esos juegos incluso cometiendo dobles faltas- antes de ver escapar el set.

Recomendado todo el partido, pero aquí les dejamos los mejores 

El segundo acto siguió una línea continuista al primero. Djokovic quiso enchufarse al partido, pero estuvo irregular, errático y desafortunado. Dejó escapar cuatro bolas de ruptura en el cuarto juego y cedió su servicio a continuación. Su paupérrimo porcentaje de segundos servicios (9%) tuvieron gran parte de culpa. Hasta le señalaron un warning al serbio por hacer coaching con Marion Vadja. Todo parecía abocado a la sorpresa cuando surgió la reacción de Nole. Restó más agresivo, buscó más las alturas a Wawrinka y acabó forzando una muerte súbita que acabó con puño cerrado en señal de victoria. Se repetía la historia del último precedente entre ambos, en el Open de Australia 2013, donde el suizo dominaba 6-1, 4-1 y acabó hincando la rodilla con un 12-10 en el quinto parcial.

Ambos jugadores parecían prever que el tercer set marcaría el sino del partido. Ambos recularon, dieron un paso atrás y se mostrados más recatados a la hora de atacar al rival. Por eso los juegos se consumían sin alteraciones... hasta que llegó el momento caliente de la manga. Fue Wawrinka, con un break en blanco en el siempre clave octavo juego, quien dio un golpe en la mesa y acabó declinando nuevamente la balanza hacia tras firmar un punto de 35 intercambios.


Tercera vez que decidían su sino en el quinto set
No tardamos en advertir que el partido tendría que decisirse en el quinto set, como aquel duelo maratoniano mencionado en Melbourne. Djokovic tomó temprana ventaja en el cuarto set y administró la renta sin aparente sufrimiento hasta recuperar el equilibrio en el marcador. La montaña rusa en la que se había convertido el partido dejaba su resolución en una mayúscula incógnita.

De nada servían las más de tres horas de juego que acumulaban en sus piernas. Tenían que mirar al frente sin margen de error posible. Wawrinka intentaba espantar de su cabeza los fantasmas del pasado, acordándose que nunca ha podido ganar a un número uno del mundo; por su parte, Djokovic sabía que la derrota significaba sacar a subasta su reinado. El duelo mental pudo con el físico. Válganos como ejemplo el tercer juego, en el que después de 21 minutos y doce situaciones de 'Iguales' la pelota cayó del lado del sacador -Stan-. Pero tanto fue el cántaro a la fuente, que Djokovic lo acabó rompiendo. Fue en el quinto juego, donde una ruptura acabó silenciando a una Ashe que para entonces había sacado las bufandas para animar a su rival.


Djokovic jugará este lunes su quinta final en Nueva York buscando el segundo título de su historia. No gana un torneo desde que se coronara en Montecarlo ante Rafa Nadal, curiosamente quien pudiera ser su rival por el título en la Gran Manzana. Nole respira. Seguirá siendo el número uno (de momento).

Las reflexiones del Stan.

«Lo has intentado. Has fallado. No importa. Inténtalo otra vez. Falla de nuevo» es lo que dice la frase de Beckett. Eso fue lo primero que leyó el suizo tras ver como el serbio Novak Djokovic le arrebataba su paso a la final del US Open venciéndolo por 2-6, 7-6 ( 4 ) , 3-6, 6-3 , 6-4. Es la filosofía que Wawrinka utiliza para superar todos sus desafíos.

"Así es como veo mi vida en general y mi carrera en el tenis ", afirmó Wawrinka . " Después del partido en el Abierto de Australia que mucha gente pensó que iba a ser difícil para mí superar ese tipo de partidos, pero al final me llevó a todos los aspectos positivos del encuentro y estoy aquí casi rozando la final. Hoy he vuelto a perder , pero estoy de vuelta en el Top 10 y estoy jugando mi mejor tenis, tengo que seguir haciendo lo mismo. "

La actitud positiva de Wawrinka y sus altas expectativas parecen más fuertes que nunca. "Lo único que puedo ver, todo lo que estoy haciendo fuera del partido, en las pistas de entrenamiento , en mi vida en general, son cosas buenas y estoy en el camino correcto . Sólo necesito seguir practicando duro y tratar de conseguir más victorias como lo hice estas dos semanas."

El tenista No. 2 de Suiza se va de Nueva York tras dejar en el camino de forma consecutiva a dos Top 10, Tomas Berdych y el campeón defensor Andy Murray. El campeón este año en Estoril (v. Ferrer) ha tenido una gran temporada en la que además fue finalista en la Copa Claro (p. Ferrer) en Buenos Aires y  s' Hertogenbosch.

En el US Open disputó su primera semifinal de Grand Slam e incluso tuvo contra las cuerdas al máximo favorito durante varios pasajes del partido. Wawrinka se despide con una mezcla de emociones. "Es el último Grand Slam del año, así que siempre es un reto diferente ", dijo entre decepcionado y eufórico, el suizo." Uno siempre quiere hacer un gran resultado. Es una gran ciudad, una ciudad increíble. Es un momento emotivo hoy y creo que cuando juegas bien te gusta mucho más, porque se juega en una cancha grande, un gran estadio, en frente de un montón de gente, y esa es la manera de disfrutar el torneo." cerró.


El Rafa sigue imparable.

Rafael Nadal ya sabe que no podrá recuperar el número uno del mundo en Nueva York, pero luchará por su segundo entorchado en la Gran Manzana ante Novak Djokovic después de derrotar en la antesala a Richard Gasquet.

Rafa Nadal está a solo un paso de conseguir el Summer Slam, véase ganar en una misma temporada los Masters 1.000 de Canadá y Cincinnati además del US Open. Hito que hasta la fecha solo han logrado protagonizar Patrick Rafter (1998) y Andy Roddick (2003). El español selló su billete para la final del último Grand Slam de la temporada después de vencer a Richard Gasquet por 6-4, 7-6(1) y 6-2 tras dos horas y veinte minutos de juego en un choque disputado en el estadio Arthur Ashe.
 Rafa aprovecho que el francés llevaba mas horas en cancha y saco provecho. 

El inicio que tuvo el partido lo hemos visto en muchas ocasiones. Nadal al resto, logrando una ruptura y poniendo tierra de por medio en el marcador a las primeras de cambio. Gasquet salió timorato y el saque cedido le sirvió para soltarse los nervios propios de su segunda semifinal de un Grand Slam. El galo sacó brillo a su revés y fue cada vez más agresivo en los intercambios, pero el español se mantuvo firme en el fondo de pista aguantando el chaparrón. Administrar la renta le fue suficiente para poner la última pica al set y tomar ventaja en el luminoso.

Un nuevo break a las primeras de cambio de Nadal hacía prever una resolución rápida de un duelo del que, sin embargo, todavía quedaba mucho por escribir. Por ejemplo la ruptura de Gasquet en el quinto juego, la primera que encajaba el español en el torneo (tras 73 servicios ganados) y el primero cedido tras 88 juegos encadenados al saque. El francés, que se dedicó a abrir ángulos imposibles, mover a su rival y hacer de la red su punto fuerte, llegó a tener un 15-40 en el siempre clave octavo juego que pudo ser la sentencia para esta manga. El tenis hizo justicia y llevó el set al tie-break, donde la valentía, solidez y pegada del español fue determinante para acabar firmando la manga a su favor.


Valentía, solidez y pegada

Gasquet amenazó con buscar la heroica y el aviso fue una nueva bola de break que salvó Nadal. Y cuando se perdona a una raqueta de los quilates del balear se acaba pagando. Rafa rompió el saque del francés y puso la directa hacia la final. Jugó metido en pista y obligó a su rival a moverse por detrás de la línea de fondo. Atacó cuando tuvo el servicio y supo aguantar el chaparrón de saque-red cuando permaneció al resto. El pupilo de Toni Nadal no tenía prisa. Supo ser paciente y aguardar el momento. Mantuvo la concentración y acabó dejándose llevar hasta poner el candado al encuentro con una doble falta de su rival.

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