Día
1 Viernes 15.
Stepanek
responde pero no inquieta
Consciente de que Stepanek multiplica
sus prestaciones en Copa Davis, Djokovic ha salido dispuesto a no permitir que
el checo volviera a erigirse en el gran protagonista de la final, tal y como
hizo el pasado año en Praga. El nº 2 mundial ha arrancado muy efectivo con el
saque, cediendo un único punto en sus tres primeros servicios y rompiendo el de
su rival en el sexto juego para tomar la iniciativa en el marcador. Pero la
resistencia de Stepanek no iba a diluirse tan rápidamente como más de uno aventuraba.
Sólido en los intercambios desde el
fondo de la pista y resolutivo en las subidas a la red, el veterano jugador de
34 años restablecía el equilibrio cuando el serbio sacaba para cerrar el primer
set, y alargaba el final de la manga hasta que Djokovic conseguía anotársela
con un punto magistral, puño en alto, y un pase ganador que colocaba el 7-5.
El final del primer set y el arranque
del segundo han deparado los momentos más espectaculares del partido, con un
Djokovic exigido, que ha tenido que recurrir de nuevo al servicio para sacar
adelante tres pelotas de ruptura en contra. Un break en blanco conseguía minar
por fin la muralla de su oponente, al que endosaba 14 puntos seguidos. “Claro
que ha sido un partido difícil. Ha jugado bien, aunque ha tenido tres juegos
malos. Ha tratado de ponerme presión, moviéndome por la pista. Pero cuando he
necesitado sacar bien lo he hecho”.
“Nole ha demostrado que en los últimos
meses que es el mejor jugador del mundo ahora mismo. Está jugando con mucha
confianza. Yo he intentado llevarle al límite, con diferentes tipos de golpes,
pero la manera cómo se mueve en la pista y se defiende es increíble”, se ha
resignado un Stepanek que apenas había disputado este año un partido de
individuales en la competición.
Dusan
Lajovic da buena imagen
Con el 1-0 en el marcador, la afición
local ha tratado de llevar en volandas a Dusan Lajovic, sabedora de las escasas
opciones con las que partía el joven jugador local de 23 años, ante el reto de
enfrentarse a todo un nº 7 del mundo como Tomas Berdych. “Dutzee” ha
sorprendido por la entereza con la que asumido su papel de protagonista en una
cita para la que no tenía invitación hasta ayer, cuando se confirmó que Janko
Tipsarevic no se había recuperado a tiempo de su lesión en el pie.
Con un escaso bagaje de cinco
victorias en el circuito, ninguna este año, y sin haber ganado nunca a un
top-50, el serbio ha puesto en más problemas de los previstos a Berdych, con un
juego sólido desde el fondo de la pista, que a medida que avanzaba el partido
se ha convertido en más inconsistente. El nº 1 checo aprovechaba la más mínima
oportunidad de subir a la red para atemorizar a su rival, que ha ofrecido una
buena imagen a pesar de perder en tres sets.
“Nuestro objetivo era acabar igualados
el primer día. He tratado de asegurar el punto para mi equipo que no ha sido
fácil porque nunca habíamos jugado y él no tenía nada perder. Jugaba ante su
afición y con la ventaja del 1-0 en el marcador. No me ha regalado nada y he
tenido que trabajar hasta el final, por eso estoy satisfecho de haber podido
ganar en tres sets”, ha reflexionado un Tomas Berdych que volverá a ser
protagonista en el dobles de mañana.
Día
2 Sábado 16
Tomas Berdych y Radek Stepanek, el dúo
habitual en la Ensaladera, los dos jugadores sobre los que gira todo el
potencial de Chequia, dieron una lección a Ilija Bozoljac y Nenad Zimonjic
sobre todo en los dos primeros sets para acabar 6-2, 6-4 y 7-6 (7/4). De los 16
dobles que han jugado en la competición por países, han ganado 15.
Zimonjic comenzó disputando la Davis
con Yugoslavia en 1995 y hoy se convirtió en el jugador más veterano, a sus 37
años, en disputar una final. El homenaje previo que le ofrecieron los 15.500
espectadores del Belgrado Arena pareció acongojarle más que inspirarle a pesar
de que es un especialista en dobles. Con el serbio muy fallón, un Stepanek que
ya amargó a Nicolás Almagro en la final y que está a punto de cumplir 35 años,
sacó a relucir su poder en la volea y su muñeca y se erigió en protagonista.
Serbia, en una decisión que puede ser
fatal, no arriesgó a poner a Novak Djokovic en el dobles y ahora está contra
las cuerdas. Se supone que con la aquiescencia del héroe nacional, que viene de
encadenar 23 victorias seguidas y los títulos de Pekín, Shanghai, París-Bercy y
el Masters y que debió verse incapaz de estar en pista los tres días.
Ausencia
en el dobles decisivo
“No quiero que suene a cliché pero
realmente me encanta jugar por Serbia. Me gusta el espíritu de competir por mi
equipo, y para los tenistas la única oportunidad de hacerlo es en Copa Davis.
Una final así no te sucede todos los años así que es una oportunidad histórica
de ganar otro título en casa. Es la razón por la que estoy aquí, a pesar de lo
exhausto que me encuentro después de una temporada tan larga”, afirmaba el
jueves tras el sorteo.
Ante una declaración de principios
así, todo el mundo apostaba por su presencia en los tres puntos de la
eliminatoria, compartiendo el decisivo dobles que iba a desequilibrar la
balanza junto a Nenad Zimonjić, que incluso había dejado entrever que jugarían
juntos. Pero el capitán Bogdan Obradovic no hizo el movimiento de piezas
esperado y fue Ilija Bozoljac quien saltó a pista, confiando en que la pareja
habitual de las últimas eliminatorias pudiera repetir su victoria de cuartos de
final sobre los hermanos Bryan en Estados Unidos.
El muro levantado por Berdych-Stepanek
resultó infranqueable para los locales, muy alejados de su mejor versión (6-2
6-4 7-6/4). La pareja checa extendió su impresionante racha de victorias
(14-1), mientras que Zimonjić no pudo celebrar el haberse convertido, con 37
años, en el jugador más veterano en disputar una final de Copa Davis desde la
creación del Grupo Mundial. El tenista serbio que más años y más eliminatorias
ha disputado por su país, recibió antes del partido el Premio a la Excelencia
de la Copa Davis.
Más incompresible resultó no ver a
Djokovic en el banquillo serbio animando a sus compañeros, salvo unos pocos
minutos. El capitán local no quiso entrar en la cuestión y se limitó a decir
que: “Novak estaba cansado, es el final de temporada y ha jugado muchos
partidos consecutivos. Nos dijo que estaba preparado para darlo todo en los
individuales. Tenemos una comunicación muy abierta y sabemos cómo se siente en
este momento, fue una decisión dura.”
Día
3 Domingo
La Copa Davis por BNP Paribas regresa
a Praga. La República Checa ha hecho historia al convertirse en el quinto país
en la historia del Grupo Mundial que revalida el título, gracias a su victoria
de este fin de semana sobre Serbia en el Belgrado Arena (3-2), donde Radek
Stepanek se ha consagrado, definitivamente, como héroe nacional. Por segundo
año consecutivo, ha firmado el punto decisivo en el quinto partido sobre el
invitado accidental de esta final, el joven Dusan Lajovic (6-3 6-1 6-1). El
triunfo previo de Novak Djokovic sobre Tomas Berdych (6-4 7-6/5 6-2), tan sólo
ha alargado la agonía de una derrota escrita ayer en el dobles.
“Es algo increíble, un sueño hecho
realidad. Nunca hubiera soñado hacer algo así dos veces. Me siento muy honrado
y orgulloso en la manera en como he ganado estos dos partidos en mi carrera, en
Praga contra Almagro y aquí con mucha más presión porque todo el mundo esperaba
que ganara yo”, ha explicado exultante el veterano jugador de 34 años, que ha
vuelto a lucir en su camiseta el símbolo checo del león que, asegura, le da una
fuerza extra. Stepanek se convierte en el primer jugador que gana el quinto
punto decisivo de una final en dos ediciones consecutivas, y el tercero que lo
hace tras el francés Henri Cochet (1927, 1929 y 1931) y el británico Fred Perry
(1924 y 1936).
Pero lejos de la épica del pasado año,
la final número 101 de la historia se ha resuelto en un partido predecible. La
ausencia de Janko Tipsarevic, no recuperado a tiempo de una lesión en el pie, y
la de Viktor Troicki por sanción, dinamitó el viernes el papel de favoritos de
los locales, que no contaban con más efectivos de garantías, teniendo que
recurrir a un jugador como Dusan Lajovic, que sólo ostenta 5 victorias en el
circuito, ninguna este año, y que no sabe lo es ganar a un top-50.
Quinto
punto sin historia
A Stepanek y Lajovic les separaban hoy
73 puestos en el ranking y 11 años de experiencia. De hecho, el serbio ha sido
el segundo jugador con el ranking más bajo (117º) que ha disputado un quinto
partido decisivo después del eslovaco Michael Mertinak (162º) en 2005 ante
Croacia. “En cierto sentido, creo que podría haber jugado algo mejor, haber
golpeado la bola más fuerte y haber estado más relajado en algunas situaciones.
Pero voy a tratar de quedarme con las cosas positivas. Me va a ayudar mucho en
mi carrera y espero volver a estar en muchas situaciones como ésta.”
“Dutzee” ha hecho lo que ha podido
para asumir un papel protagonista para el que no estaba preparado. Dio una
buena imagen el viernes ante Berdych, y ha sido capaz de alimentar una llama de
esperanza en el corazón de los serbios rompiendo el servicio de Stepanek en el
primer juego del partido. Un aliento fugaz que ha durado lo que el veterano
jugador checo ha tardado en voltear el marcador con dos breaks en los juegos
siguientes. A pesar de las pequeñas dudas iniciales, la sensación era que
Stepanek se haría con el partido a poco que apretase el acelerador, y así ha
sido.
La victoria de Djokovic en el
encuentro anterior sobre Berdych, a quien siempre ha ganado en pista rápida,
había permitido a los serbios soñar con el milagro. Pero las opciones de
repetir la gesta de 2010, cuando remontaron en la última jornada ante Francia,
se antojaban remota. “Era consciente de la importancia del partido para
mantener las esperanzas del equipo vivas” ha explicado el líder de equipo
serbio, que habló con Lajovic antes de saltar a pista: “Es difícil decirle algo
que pueda cambiar significativamente alguna cosa, sólo puedes dar algunas guías
básicas de que cómo soportar mentalmente la presión de una situación así.”
Djokovic
cumple ante Berdych
El duelo entre los nº 2 y nº 7 del
mundo ha sido el único a la altura de lo que merece una gran final. Djokovic ha
vuelto a ser recibido en la pista del Belgrado Arena bajo los acordes Fortuna
Imperatrix Mundi del Carmina Burana, envuelto en un ensordecedor estruendo de
aplausos ante las 15.500 personas que han llenado las gradas por tercer día
consecutivo. Buen partido jugado de poder a poder, con largos intercambios
desde el fondo de la pista y puntos espectaculares que han puesto en pie a las
dos aficiones en múltiples ocasiones.
Djokovic ha necesitado 10 bolas de
ruptura para quebrar el servicio de su rival, hasta conseguirlo en un épico
décimo juego que le ha dado el primer set. Berdych no ha dispuesto de sus dos
primeras opciones de quiebre hasta el noveno juego del segundo set, pero el
serbio las ha sacado adelante y se ha anotado la manga remontando en el
tie-break, después de un error en la volea del checo y una bola ajustada que el
ojo de halcón ha resuelto para los locales. Una nueva ruptura en el primer
juego del tercer set, encauzó el punto para Serbia.
“Tienes la sensación de tener siempre la pelota en contra. Él siempre está ahí para devolver la bola. He jugado muchos partidos y nunca he sentido la sensación que tengo cuando juego contra Novak, es bastante frustrante”, se resignaba el jugador checo. Pero Djokovic se ha sentido demasiado solo este fin de semana, a pesar de estar imbatido en la recta final de temporada, en la que ha sumado 24 victorias consecutivas, y reivindicarse en el Masters de Londres.
Quinto
país en defender la corona en el Grupo Mundial
La ensaladera de plata quedó servida
en bandeja para los checos el sábado, tal y como se aventuraba tras el forzado
cambio de reparto en los protagonistas de la final. La calma tensa previa
vivida el primer día, se cerró con las esperadas victorias de Novak Djokovic y
Tomas Berdych sobre Radek Stepanek (7-5 6-1 6-4) y Dusan Lajovic (6-3 6-4 6-3),
respectivamente.
Los checos han querido dedicar el
triunfo a su capitán Jaroslav Navratil, aquejado de una embolia pulmonar y que
estuvo hospitalizado hasta la semana pasada, y que fue substituido de urgencia
en la silla por Vladimir Safarik. “Es algo grande. Hemos hecho historia en el
tenis checo. Estamos muy orgullosos porque hemos sido capaces de estar donde
queríamos estar. Es una inspiración para la nueva generación de jóvenes
jugadores que espero que puedan seguir el mismo camino.”
La República Checa se ha convertido en
el quinto país que defiende el título de Copa Davis en el Grupo Mundial.
Estados Unidos (1978-79 y 1982-82) y Suecia (1984-85 y 1997-98) lo hicieron en
dos ocasiones. La antigua República Federal Alemana (1988-89) y España
(2008-2009) una vez. Es, además, el primer país que gana la final como
visitante, desde que España lo hiciera en 2008 ante Argentina.







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