sábado, 9 de noviembre de 2013

Londres WTF Día 6


Por el honor. Y por 200 puntos, nada menos. No era poco teniendo en cuenta que un torneo ATP 250 otorga 150 unidades al finalista y que 180 puntos es el premio para el semifinalista de un ATP 500. Nada despreciable para ambos, menos para Novak Djokovic, que quiere seguir de cerca el número uno de Rafael Nadal. Finalmente, el serbio se lllevó la recompensa: venció al francés Richard Gasquet por 7-6 (5), 4-6 y 6-3.

El serbio, inteligente, buscó que cada punto y cada game sea bien corto, resolviendo de manera ofensiva en cada ocasión aunque con suerte dispar. Así, quebró el servicio de su rival en el primer juego del encuentro. Pero en el décimo game sirvió para set cuando sus desconcentraciones hicieron que el galo doblegara su servicio. Por eso, el número dos del mundo recién pudo cerrarlo en el tiebreak, por 7-5, luego de 48 minutos de juego, más allá de acumular 17 errores no forzados (y 11 tiros ganadores).

El segundo parcial comenzó distinto: el galo sacó ventajas de los puntos largos para ponerse en ventaja rápidamente. Además, esta vez fue Gasquet quien sacó para set en el décimo game y pudo concretar para obligar al set final.

La historia se repitió en el tercero. Nuevamente uno de los dos se adelantó 2-0 y esta vez fue el serbio que nunca perdió la ventaja para el 7-6 (5), 4-6 y 6-3 final tras 2 horas y 9 minutos de juego y a pesar de tener un diferencial de -15 entre tiros ganadores y errores no forzados (30 contra 45). El francés, en cambio sumó 27 winners y 33 errores.

Antes del encuentro, tanto el serbio como Richard Gasquet conocían su futuro en este torneo. Mientras el primero, luego de ganar sus dos primeros encuentros, se había asegurado el primer lugar en el Grupo B, y enfrentará este domingo a Stanislas Wawrinka, para Gasquet fue la despedida en el torneo en el que aun no pudo ganar.

En ese contexto, el serbio y el francés se enfrentaron por undécima vez en el circuito, donde Gasquet se quedó con un parcial luego de 6 años. Las anteriores confrontaciones habían sido 9 victorias para el número dos del mundo, contra apenas una del galo, que lleva, ahora 8 derrotas consecutivas. Pero hay más de esta paternidad: en ese lapso, el serbio ganó 16 parciales consecutivos (contando el primero de esta noche).

El cierre del partido, no tiene sonido el video...

Con este desenlace, quedó en claro que no fue el paso deseado para Gasquet por Londres y así cerró su temporada. Más allá de esto, se ganó el lugar en el año luego de consagrarse en Montpellier, Moscú y Doha (todos torneos ATP 250), además de alcanzar las semifinales en el US Open (con victoria ante David Ferrer incluida) y en Miami (batió a Tomas Berdych), y los cuartos de final en Monte-Carlo y Canadá.

Mientras tanto, Novak Djokovic, dueño de seis títulos este año, va por la frutilla del postre. Estiró su racha invicta en 20 partidos y llega con gran confianza a las semifinales del domingo.


En un partido muy emotivo, con puntos de alto nivel pero también repleto de irregularidades, Roger Federer venció por 4-6, 7-6 (2) y 7-5 a Juan Martín del Potro y logró el último boleto para las semifinales de Londres, donde lo espera nada menos que Rafael Nadal.

Federer prevaleció tras dos horas y 26 minutos de pleno dramatismo, con dominios oscilantes, chances desperdiciadas de ambos lados y una alta cuota de equivocaciones en momentos límite. Aun dentro de ese contexto, el suizo mostró algo más de consistencia en el plano general del partido y terminó festejando una nueva clasificación a las semifinales de la ex Copa Masters (de sus 12 participaciones solo quedó eliminado en primera ronda en 2008).

El ex N°1 del mundo estuvo break abajo en el segundo set y luego 0-3 en el tercero, pero en ambos casos resurgió con entereza y se llevó por delante a un Del Potro que falló en la estocada final y que dejó pasar la chance de quedar a un triunfo de ser el N°3 de la ATP (terminará la temporada como N°5).

En efecto, Federer hasta estuvo cerca de revertir una desventaja de 1-5 en el primer parcial, pero el argentino terminó llevándose la manga por 6-4. Federer había comenzado el encuentro particularmente errático con su revés y el tandilense no perdonaba. Pero el suizo empezó a buscar más control con el slice y rápidamente encontró respuestas.

Tan vertiginosa fue la recuperación de Federer que llegó a tener dos break points con Del Potro sirviendo por segunda vez para set, en 5-4. Pero allí el argentino contó con un importante aliado, que luego se iría desfigurando: el saque. Dos de sus tres aces en el parcial los consiguió en ese game y con otros tres saques ganadores completando la cuenta tomó la delantera en el marcador.

Ni siquiera el tweener de Del Potro pudo ante la magia del maestro.

Aquel cierre hacía prever un segundo set mucho más parejo, pero entonces volvieron a emerger los errores de Federer, una seguidilla de malas decisiones que lo dejaba 0-40 y otro revés sin destino que le daba un nuevo quiebre de arranque al argentino, que enseguida confirmaba la ventaja para 3-1.

Set y break abajo, con la sensación de haber dejado pasar el tren, todo era cuesta arriba para Federer. Y fue entonces cuando apareció su mejor versión: decisión, agresividad, definición en la red y 12-0 en puntos; sí tres games seguidos, con break incluido, y el 1-3 que mutaba en 4-3.

La imagen de Del Potro era ahora de frustración, impotencia y ligero desconcierto. Postales, todas, que se articularon en el tiebreak, donde el suizo dejaba su marca con dos aces y un gran punto en la red para reestablecer la paridad en el resultado y llevar las cosas a un tercer set, igual que en sus últimos dos duelos en las Finales ATP (2009 y 2012).

Y la definición mucho tuvo que ver con ese segundo parcial: otra vez, Del Potro presionando de arranque; y, de nuevo, Federer con un comienzo frío, con golpes a destiempo y sin correlación con los games anteriores. Así el argentino llegó al ya comentado 3-0 del último set. Y, entonces, la reaparición de los vaivenes...

Federer volvió a pisar el acelerador cuando la situación más se lo demandaba, soportó uno tras otro los misiles de Del Potro y volvió a mostrar pasajes de su mejor tenis, con cambios de ritmo, control a la carrera, buen movimiento de piernas (algo que se había marcado como asignatura a corregir) y una notable mejora en la definición de los puntos.

Con ese repertorio y una sustancial ayuda de mano de los errores del argentino, Federer volvió al partido, se puso 3-3 y a la expectativa de una nueva oportunidad. Del Potro ya no presionaba desde la devolución y contaba con un bajo porcentaje de primeros servicios. Era tiempo de ir por el golpe. Así lo entendió el suizo.

Quiebre en 6-5. Chance de servir para partido. Dos saques ganadores, pero tres puntos cedidos del lado par, todos, en este caso, por mérito de Del Potro. ¿Resultado? Break point. Pero no habría nuevas sorpresas. El tandilense dejó en la red su última chance, Federer tuvo luego su primer punto para partido y fue suficiente. Ace. A la T. Y mucho más que un saque ganador: triunfo, clasificación e impulso de confianza inconmensurable.

En el global, Federer terminó el partido con 39 winners y 36 errores no forzados. Del Potro escaló hasta 27 tiros ganadores y 35 equivocaciones. Pero además, lo dicho: el suizo totalizó un 80% de puntos ganados con su primer servicio, mientras que el argentino metió menos del 60% y allí ganó el 65%.

No hay comentarios:

Publicar un comentario